La cosas se acomodaban para que Azahara y Bastián se acercaran más, Rebeca no tenía modo de impedir que su lazos se estrecharan.
Inara despertó en Azahara un poderoso instinto maternal, adorándola con un amor compasivo e indestructible, solo pensaba en como devolverle todos esos años de encierro y de dolorosas inyecciones, a pesar de todo Inara mostraba signos de ser un una niña extremadamente inteligente y sobre todo madura. Pero su inocencia y calidez la abochornaba con un especial cariño hac