El Jeque se sentía algo confundido por el fuerte medicamento, Zafir se acercó de inmediato para darle un vaso con agua.
—¿Ha sido un sueño? —Preguntó aún con la esperanza de que tan solo fuera una terrible pesadilla, aún cuando ya sabía que estaba ocurriendo.
—Lo siento, señor, me gustaría decirle que en efecto ha sido tan solo un sueño, pero no es así.
—No entiendo por qué tanto odio por parte de Abdel, y menos que odie de esa manera a mi hija, quiero que envíes a los hombres que sean necesari