Antara se apresuró a salir de la habitación, se dirigió hacia los cuneros, Farh veía horrorizada a su abuela inerte tirada a un lado de la cama, más allá, yacía en medio de un charco color rojo, Carlo.
La pobre chica comenzó a gritar desesperada, Ahmed y los demás regresaban del restaurante, al escuchar a su hija gritar corrió hacia la habitación, seguido por Cambell y Zafir, Mía y las otras mujeres fueron a buscar a los guardias.
Ahmed se sorprendió al ver a Abdel intentando hacer que Farh se