Ginevra Giovanni
Hoy era el día de la fiesta. Esta se celebraría en un salón de eventos imponente con arquitectura gótica que había elegido yo misma para la ocasión. El edificio se alzaba hacia el cielo nocturno como un monumento a la ambición, con gárgolas que vigilaban la entrada y ventanales de arco apuntado que prometían secretos guardados tras muros de piedra fría. Era el escenario perfecto para un pacto sellado en sangre y diamantes.
El día anterior habían llegado varias estilistas que me