Isla se despertó a causa de un dolor en el vientre. No estaba segura de que hora era. Soltó un suspiro y se movió en la cama esperando que al cambiar de posición se sintiera mucho mejor, pero no funcionó. Respiró profundo, primero una vez y luego otra.
—¿Qué sucede? —preguntó Horatio y, apenas unos segundos después, la luz de una de las lámparas iluminó la habitación.
—¿Qué sucede?
—Una contracción. —el dolor había comenzado a mitigar.
Había sentido algunas contracciones en el pasado, pero nada