Horatio estaba revisando algunos documentos cuando Isla salió de su habitación. Él se tomó su tiempo para apreciarla.
Ella llevaba el pelo recogido en un moño. Se había puesto una blusa sin mangas y un pantalón que se amoldaba a su cintura y se ensanchaba en las piernas. Sencilla, pero elegante. No había nada provocativo en su vestimenta, pero aun así su cuerpo se encendió.
El día anterior, Isla se había encerrado en su habitación. Él sabía que lo había estado evitando y le había dejado salirs