—Lo siento, lo olvidé, no es como que lo hice a propósito, es solo que organicé las salidas al centro comercial los días que sé que Owen no regresará para la cena.
La voz de Ava tembló, se sentía más que culpable con la pequeña, en verdad no lo había hecho adrede, ni mucho menos ignorando lo que había firmado, solo fue el hecho de querer reconfortar a la niña, no tenía cómo saber qué Owen era tan estructurado como para él mismo hacer de los días dónde acompañaría a cenar a Amy una rutina, por s