Diego se miró en el espejo del pequeño baño del hotel, ajustando su camisa blanca mientras se alistaba para salir. El hotel era lujoso, de esos lugares que hacían sentir a cualquiera como si estuviera en la cima del mundo, aunque él sabía en su interior que todo era una fachada. Su vida se había convertido en una serie de mentiras, y él era el primero en creerse esas historias que se contaba. Cada día era un espectáculo, una puesta en escena para las mujeres que se cruzaban en su camino, para l