Capitulo:"Promesas bajo un cielo nuevo"
La tarde era cálida en Alicante, una de esas tardes donde el aire parece vibrar con la electricidad de los sueños cumplidos.
Stephen ajustó su toga y miró su reflejo en el espejo: el birrete, el traje impecable, la sonrisa que no podía contenerse. Lo había logrado. Era oficialmente cardiólogo.
Y esa noche, en el auditorio lleno de risas y aplausos, entre flores, diplomas y abrazos, su mirada sólo buscaba una persona.
Joselín.
Allí estaba ella, en