Capítulo 16
La rampa de salida del subsuelo uno olía a neumático quemado y a monóxido de carbono acumulado, una mezcla rancia que se pegaba al fondo de la garganta como hollín húmedo. El viejo motor del Jeep bramó al recibir la presión del acelerador, un sonido ronco, desacompasado, una vibración de válvulas y hierro viejo que nada tenía que ver con el zumbido eléctrico y aséptico de las berlinas de lujo que habitualmente poblaban el estacionamiento de la torre. Alexander no miraba el cuadro de mandos; tení