francisco punto de vista
No me cansaba de besar a Virginia, ni de hacerle el amor. Sabía cuánto le gustaban los rapiditos en lugares inusuales y siempre trataba de complacerla. Ella era mi adicción y ya no podía alejarme de ella. Era amor... De una manera que nunca imaginé sentir en mi vida.
Lo raro fue que sentí todo eso por Vi, la niña que creció a mi lado. Creo que siempre la amé, pero preferí alejar ese sentimiento, temiendo ser vulnerable. Así que allí estaba yo, completamente vulnerable y