El anhelo que tenía por su boca no terminó con ese beso, en medio del salón, en el Baile de Primavera. Necesitaba muchos más besos así. Y su lengua demandó la mía y sus labios consumieron los míos mientras sus brazos me presionaban contra su cuerpo caliente. He esperado tanto por ese momento... su olor, su sabor, su piel sobre la mía.
Nos soltamos cuando no había más aire en nuestros pulmones. Limpié su boca manchada de lápiz labial con mis dedos, esparciendo más y más del rojo brillante alrede