Olívia lo sostuvo con la mirada durante unos segundos. Una parte de ella estaba furiosa porque él le había arrebatado el celular como si tuviera ese derecho, como si ella fuera otra de sus posesiones. Pero la otra parte… esa se divertía con la escena. Había algo casi excitante en ver a Liam, el hombre que vivía en el control absoluto de todo y de todos, perder el equilibrio por causa de ella. Su postura, la mirada endurecida, los celos mal disimulados. Todo aquello la provocaba más de lo que de