El silencio cayó una vez más.
—Conseguiré la orden judicial.
—Consíguela rápido. —Liam respondió sin apartar los ojos de la imagen del prestamista.
—Llevo meses intentando sacarte de esta historia. —Por primera vez, la irritación apareció en la voz de Alex—. Así que no hagas ninguna estupidez hasta que termine.
Liam permaneció inmóvil frente a la ventana.
—De acuerdo.
Alex tardó un segundo en responder.
—No te creo cuando hablas así.
—Problema tuyo. —respondió sin la menor intención de suavizar