Sus ojos permanecieron fijos en ella.
Analíticos.
Sabios.
—Una relación no es un cuento de hadas, mi joven... —murmuró con dificultad mientras la miraba con profunda atención.
Tuvo que detenerse unos segundos para recuperar el aire antes de continuar.
—Son dos personas imperfectas... cargando dolores, traumas, miedos... intentando aprender a caminar juntas a pesar de la vida.
Su mano apretó apenas la de ella.
—Amar a alguien no impide las tragedias... no impide el sufrimiento... no impide los e