Federico observó el tráfico delante con atención. Su mirada tenía el mismo brillo estratégico que había usado en la reunión del consejo.
—Vamos a ver cómo serán los próximos capítulos de esta novela de los Holts —dijo con calma, cruzando los brazos.
Hizo una pequeña pausa.
—Al menos parece que Felipe por fin despertó a la vida —añadió, en tono analítico.
Olivia respondió de inmediato.
—Más vale tarde que nunca —dijo, riendo bajito.
Federico consultó rápidamente el reloj.
—Liam solo debe volver