La reunión ya se encaminaba hacia su cierre. Los documentos habían sido firmados. La suspensión formalizada. El ambiente seguía denso, pero controlado.
Liam mantenía una postura impecable. Espalda recta. Manos entrelazadas sobre la mesa. Expresión neutra. Olívia seguía mirándolo de vez en cuando. Él era su ancla.
Entonces el consejero financiero se aclaró la garganta, ajustándose las gafas antes de hablar.
—Antes de concluir… hay una última información relevante —dijo, hojeando lentamente los d