La voz de Liam se volvió más baja.
—Echo de menos hacer el amor contigo. Sentirte. Oírte gemir mi nombre —completó, acercando el rostro al de ella sin llegar a tocarla.
Respiró hondo.
—El sexo no lo es todo en una relación. Hay muchas formas de intimidad. Pero hemos llegado a un punto en el que apenas tenemos nada. Y eso abre un abismo enorme en la vida de una pareja —dijo, con los ojos vulnerables.
Su mirada ya no era acusadora. Era humana.
—Si estuvieras enferma… si fuera un embarazo de riesg