Se quedó en silencio un segundo demasiado largo.
—Nunca dije que no confío en ti —respondió, sosteniendo la mirada aunque los hombros se le tensaran.
—¿Pero actúas como si confiaras? —rebatió ella de inmediato—. ¡Acabas de decirme que todo apunta hacia mí!
Liam se pasó las manos por el pelo una vez más, respiró hondo y la miró con firmeza.
—Olivia… eres celosa —empezó, la voz controlada pero cargada de emoción—. Eres caprichosa. Romántica. A veces desafiante cuando quieres enfrentarme o herirme