A las once de la noche, después de despedir al último de los invitados, Fernanda se dejó caer en el sofá.
Sacó su celular y se puso a revisar las redes sociales, y justo en ese momento vio las fotos que Camila había publicado.
La escena tan armoniosa y feliz de la familia Rodríguez le revolvió el estómago de fastidio a Fernanda.
Ese día era el cumpleaños de David, y esa nuera suya no solo no había vuelto a casa, ni siquiera se había molestado en avisar.
Todos los años, durante dos días seguidos,