Ana suspiró. Efectivamente era un mocoso rebelde en plena adolescencia. Sus ideas eran tan simples como sus extremidades.
Los comentarios del chat lo atacaban aún más, a través de la pantalla estaban a punto de enfermarse de hiperplasia mamaria por la rabia que les daba.
[¿De qué familia es este niño? Lo dejan suelto molestando a la gente, ¿quién se hace responsable de mis gastos médicos cuando termine en el hospital?]
[Hermano, ¡si no vas a esa universidad común ya no te voy a respetar!]
[Te lo