El día que Isabella regresó a los Ramírez, todos sabían que Ana era una usurpadora, una falsa heredera sin padres conocidos. Más de veinte años de lujo y riqueza, todo robado de la vida de otra persona.La consideraban despreciable. Sus antiguos amigos la atacaban, convirtiéndola en tema de burla. Su origen de huérfana la hacía indigna incluso de ser sirvienta. Si no fuera por su estatus de prometida de Mateo, habría sufrido aún más humillaciones.
Cuando Guadalupe preguntó por sus padres biológic