Debería haberle preguntado el nombre.
A punto de recuperar su soltería, necesitaba conocer gente nueva.
Con esa sensación de haber perdido una oportunidad, Isabela regresó a su habitación.
Al encender el celular, la pantalla mostraba más de cien notificaciones sin leer —la mayoría eran llamadas perdidas de Lucas.
¿Acaso estaba tan desesperado por localizarla?
¿Por fin le había remordido la conciencia y empezaba a preocuparse por ella?
Isabela reprimió la oleada de emociones que le llenaban el pe