Nora
—Date prisa —me ordenó Máximo, empujándome para que cruzara el alambrado.
Lo levantó, lo suficiente para darme paso y luego se coló con facilidad.
Tenía la sensación de que estaba cocinando ese golpe desde hacía varios días, puede que desde nuestro encontronazo a unas calles del colegio. Sabía por dónde moverse y como evitar la seguridad.
Lo que me aterraba realmente de Máximo, era lo inestable que parecía.
—Hago lo que puedo —. Jadee, lo único que deseaba era poder encogerme y cubrir