Ares
Llamé a mamá, pero ella tampoco la había visto desde hacía más de media hora.
Entonces, vi a mis hermanos bajando las escaleras. Eros se veía molesto y Aquiles, tenía esa expresión que solo veía cuando alguno de nosotros estaba furioso con él.
Ignoré la inquietud que me provocó aquello y fui hacia ellos.
—¡Qué guapo! —Exclamó Eros llevándose la mano al pecho —. Estás hecho un galán —. Inclinó la cabeza para observarme y su sonrisa se desvaneció al ver mi ceño fruncido —. ¿Ocurre algo m