La noche estaba fresca y el aire olía a lluvia reciente. Stella caminaba con paso rápido, abrazándose a sí misma para protegerse del viento. Acababa de salir del edificio de Leroux Holdings, había tenido un día largo y lo único que quería era algo caliente para cenar antes de volver a su pequeño apartamento. La pizzería de la esquina era su sitio de emergencia cuando no tenía ganas de cocinar, y esa noche, el aroma del pan y el queso derretido la guiaba como una promesa de consuelo.
Al doblar