Algunos meses después...
El día anterior a la boda amaneció con un cielo limpio y una luz suave que se colaba entre los edificios de la ciudad anunciando el inicio de la primavera.
Nueva York parecía distinta esa mañana, como si incluso el ruido habitual se hubiera atenuado para darles un respiro. Para Stella, cada sonido, cada detalle, se sentía amplificado por la emoción que llevaba dentro.
El lugar del ensayo era el mismo donde se celebraría la ceremonia al día siguiente: un espacio el