El día del evento amaneció brillante, casi demasiado para los nervios que Stella sentía revoloteándole en el pecho. Despertó temprano, antes incluso de que sonara la alarma. Por un momento se quedó quieta, mirando al calmado Cyrus que dormía a su lado, respirando profundo mientras trataba de convencerse de que todo saldría bien. Era su primer evento importante, su primera aparición pública como la novia de Cyrus Leroux.
La idea por sí sola le aceleraba el corazón.
Y si le añadía el hecho de que nunca había estado en una fiesta como esa..., o en ninguna fiesta, de hecho.
Se levantó y preparó un té para calmarse, aunque dudaba que sirviera de mucho. La cita con la maquilladora y la estilista sería a las dos de la tarde, y aunque faltaban horas, Stella comenzó a ordenar el apartamento como si fuera a recibir una inspección.
Cuando Cyrus se levantó, todavía somnoliento, vistiendo nada más que un ligero pantalón de pijama que revelaba mucho más de lo que era moralmente permitido, se