El silencio que siguió a la pregunta de Cyrus se volvió casi insoportable.
El crepitar de la chimenea parecía demasiado fuerte, el latido en el pecho de Stella demasiado rápido. Ella miró el anillo, luego el rostro de Cyrus arrodillado frente a ella, con esa mezcla de esperanza y vulnerabilidad que nunca antes había visto en él.
Stella tragó saliva.
Su expresión cambió.
La emoción que segundos antes brillaba en sus ojos se replegó, como si hubiera cerrado una puerta interna. Enderezó la esp