«Tanta felicidad comprometida nunca se había sentido tan bien», pensaba Cyrus mientras la mañana avanzaba con calma en la empresa, y aunque tenía la pantalla del ordenador llena de informes pendientes, llamadas por retornar y decisiones que tomar, no podía evitar que su atención se desviara una y otra vez hacia la puerta abierta de su oficina. Desde allí, justo al otro lado, estaba Stella trabajando en su escritorio, inclinada ligeramente hacia adelante mientras revisaba documentos, y cada tant