Vico se regodeó en la idea de meter el dedo en la llaga de Adriano raptando a su esposa, adema del plus agregado que significaba la chica. No se conformaría solo con secuestrarla por ´puro gusto, no, claro que no, la convertiría en su amante y luego le envía ría las evidencias a Adriano para hacer su vida más miserable cuando lo dejara sin un solo centavo.
— Entonces, ¿Crees que ya sea hora de entrar? — Preguntó a Livia para asegurarse.
— Absolutamente, si no lo haces ahora, no sé si podrás hac