Angelina dio un respingo y levantó la cabeza.
— ¿Qué haces? ¿Por qué te detienes?
La sonrisa habitualmente sexi de Adriano apareció de nuevo en su atractivo rostro y angelina supo que se traía algo más entre manos.
— Cariño mío, creo que te apresuraste a decidir sobre entregarte a mis deseos más oscuros.
Ella sonrió.
— A ver, cariño — Ella dijo con una picardía que sorprendió a Adriano — Ponme a prueba.
Él abrió los ojos sorprendido, y se quedó pensando un minuto.
— Creo que te he conver