Antón se petrificó con la comida en la mano y no supo qué hacer, por espacio de unos segundos su cerebro combinó varias posibles formas de interpretar la orden de Angelina, pero siendo sincero, en la mayoría de ellas a Livia le iba muy mal. De pronto, algo dentro de él le susurró desde el fondo de su cabeza que la sacara del hospital y la enviara a una casa de seguridad de la “Corporación” y que luego de que la jefa se calmara, entonces hablaría del tema con ella, tal vez cuando Adriano estuvie