La chica estaba realmente hambrienta, pero no quería darle la impresión a su nuevo esposo de que él estaba asumiendo el control sobre ella desde las cosas más básicas, de modo que continuó rehusándose a probar alimento.
— Ya te dije que no pienso probar bocado, me declararé en huelga de hambre si es necesario hasta que desistas de mantenerme en este lugar obligada.
Adriano estaba masticando un trozo de fruta y se le quedó atorado a medio camino. No supo si reír o molestarse, ¿Mantener obligada