Mundo ficciónIniciar sesiónEl llanto la dobló sobre sí misma. El dolor en el pecho se hizo palpable, y Angelina estuvo ahí en el suelo por largo rato hasta que una voz delgada y familiar se escuchó desde el otro lado de la puerta.
— ¿Señora? ¿Señora Bonuchi?
Angelina se sobre saltó al escuchar que la llamaban ahora con su nuevo apellido de casada. « ¿Señora Bonuchi? ¿Acaso es una broma? », ella pens&oacut







