Mundo ficciónIniciar sesiónDurante el día, la novicia no pudo moverse de su habitación, el malestar no le permitía siquiera levantarse de la cama, pero, aunque hubiera podido hacerlo, en la puerta permaneció una de sus compañeras vigilante de todo por si necesitaba ayuda con alguna cosa o se acrecentaba su malestar.
Esperó a que oscureciera, pensó que tendría que ir hasta el comedor, y entonces aprovecharía para guardar lo que pudiera, e ir a ver al







