El reencuentro con el verdugo sería una particularidad de compensación, pero sólo para Kisha así que bajó a su encuentro con la condición de que Raymond permaneciera en las alturas del tejado y así lo hizo, no sin antes reiterarle que bajaría si la veía en peligro, aunque difícilmente iba a estarlo. Con la chica inconsciente entre sus brazos, era incapaz de poder moverse. Su mente estaba puesta en la daga de plata que, como siempre, llevaba consigo, pero tomarla no iba a ser sencillo.
-No te pr