Nikolai dormía profundamente al lado de Alma, con su mano en su cintura desnuda mientras que ella permanecía quieta observándolo. Su rostro estaba peor que ayer, hinchado y amoratado.
Su noche fue intensa, Alma sentía todavía su centro húmedo de la esencia de Nikolai, con cuidado levantó su mano y salió de la cama. Él se movió, frunció su ceño, pero no despertó.
Alma tomó una camisa de Nikolai, le llegaba a medio muslo y olía a él. Salió de la habitación encontrando solo el silencio en aquel