Capítulo 31. Corazón indomable.
Al llegar al hermoso mirador, Blair sintió la calidez de las manos de Oliver rodear su cintura en público, y se le dibujó una sonrisa pícara en el rostro. En ese lugar mágico, donde el viento susurraba secretos de amor y libertad, su corazón latía con fuerza, lejos de las expectativas de la nobleza que siempre los rodeaba. Ella, una joven común, y él, un duque de sangre azul, parecían personajes de un cuento de hadas que desafiaban las convenciones de su mundo. Su historia había comenzado en un