Capítulo 116. Ambigüedades.
La condesa Charlotte, con su porte altivo y su mirada penetrante, tomó el brazo de su sobrino Oliver, sintiendo una extraña mezcla de orgullo y ternura. Era un momento que, a pesar de todo, había esperado con ansias: la inminente boda de Oliver con la princesa Elizabeth. Sin embargo, la felicidad se tornó en desconcierto cuando Oliver le preguntó por los preparativos de la boda y pronunció unas palabras que la dejaron helada.
—Oliver, querido, ¿cómo te preparas para el gran día? —preguntó la co