Capítulo 16. Anhelos no correspondidos.
Tiempo después...
Desde aquel día, Oliver y Blair se unieron en una pasión ardiente que no conocía límites. Cada centímetro de la mansión se convirtió en un escenario para sus insaciables deseos. Blair, con la fuerza de una heroína ardiente, era capaz de elevar a Oliver a la cima del cielo, y su pasión era tan intensa que se sentía en un suspiro. Cada vez que Oliver salía de casa, anhelaba volver a estar con Blair para entregarse una vez más a sus apasionados abrazos. El sexo se convirtió en su