Capítulo 17. Atrapado entre dos mundos.
Al llegar a la mansión, Oliver se vio atrapado en una vorágine emocional. Los besos y suaves caricias de Blair, que siempre anhelaba durante el día, parecían desvanecerse, incapaces de llenar el vacío que había dejado la confrontación con su tía. La imagen de su rostro, lleno de desprecio, no le abandonaba, y aún retumbaban en su interior las palabras que le había lanzado como dagas: «¡Tú eres un noble y tienes responsabilidades!». Esa frase lo había golpeado con una fuerza inesperada, haciéndo