Mundo ficciónIniciar sesiónEvan quería sorprender a su novia proponiéndole matrimonio una noche cualquiera, sin saber que la sorpresa se la llevaría él al encontrarla en la cama con otro hombre. Un año más tarde le surge la oportunidad de adquirir una agencia de publicidad que se encuentra en la banca rota y no lo duda, se presenta al trabajo y entra a la oficina con arrogancia sintiéndose el dueño, pero un llamado a la puerta lo saca de sus pensamientos y hace pasar a la persona que se encuentra detrás de la puerta, sin esperar que se trata justo de ella, la mujer que lo ha traicionado en el pasado y ahora se presenta como su nueva asistente personal. ¿Será Evan capaz de llevar una relación formal con la mujer que le ha hecho tanto daño, o hará caso al rencor que guarda en el corazón y le dirá: Sal de mi vida?
Leer másSofía —¿Disculpa? —Evan pregunta, anonadado. Se levanta despacio, su semblante tan pálido como el papel. Pareciera que va a desmayarse—. ¿Me estás pidiendo que…?—Que te cases conmigo, mi amor —repito, más segura que antes. Le muestro el hermoso anillo de oro blanco e incrustaciones de pequeños diamantes al centro que me recuerda tanto a él. Es sobrio y elegante, con una belleza que desprende seguridad.Esta tarde, cuando le dije que iría al salón de belleza, no estaba mintiendo, aunque tampoco le informé que también me había propuesto encontrar el anillo perfecto para él. Desde que James le propuso matrimonio a Katy en el taxi, en medio de una situación que debería de ser traumática, entendí que no hay un momento perfecto para decir las cosas.Evan y yo ya hemos pasado por tanto que es justo que cuando nos pregunten cuál es nuestra relación, podamos decir con seguridad que nos pertenecemos. Sé que en algún momento planea pedírmelo, pero también soy consciente de lo meticuloso que es
Evan—No me dejes, Evan, por favor —suplica Sofía, aterrorizada—. Puede ser un atentado.Me volteo para verla y el miedo que hay en sus ojos me hace retroceder. A pesar del reciente sentimiento que ha despertado el saber el lazo que me une a Oliver, no puedo ponerlo por encima de la seguridad de mi mujer y mi hijo en su vientre. Ellos son mi prioridad.—Vamos, salgamos de aquí —digo, convencido de que es lo mejor.Ayudo a Sofía a salir del salón, nos escabullimos entre el tumulto de gente junto a nuestros amigos y cuando me volteo en dirección de los gritos, alcanzo a ver cómo Oliver sale también, rodeado por sus guardias de seguridad. Me siento un poco más tranquilo al mirarlo estable, dentro de lo que cabe.El camino de regreso al hotel es silencioso. Cada uno hundido en sus propios pensamientos, mientras que los míos se dirigen sin querer a la situación que está viviendo mi medio hermano. Debe ser horrible perder a la mujer que amas.Un terror frío me recorre la espalda al imaginar
Sofía —William fue mi novio durante la universidad —comienza su relato—, él terminó dos años antes que yo y se mudó a Clark junto a sus padres. Inició su carrera política y, aunque intentamos seguir en contacto, la distancia hizo de las suyas y decidimos terminar. Después conocí a George y supe que William también tenía a alguien, él se casó antes y tuvo a su primer hijo…—Oliver —espeta Evan, cabizbajo.—Sí. Para ese entonces George y yo intentamos tener hijos, pero fue imposible, al tiempo me enteré de que era él quien tenía un problema de infertilidad. Pasaron alrededor de cuatro años antes de que volviera a saber de William cuando nos volvimos a encontrar; hablamos de la vida, de nuestros matrimonios y él me contó que su esposa había muerto hacía un año atrás.El rostro de Evan se ensombrece al escuchar lo último. Imagino que llegó a pensar lo peor de su madre, por eso su molestia.—Thompson no lo mencionó —admite.—Pensaste que habíamos traicionado a su esposa —afirma Sarah, apr
Sofía—Buen día, princesa —saluda Evan a nuestra hija cuando llega para recogernos e ir a la oficina—. Mi reina. —Me sorprende dejando un beso en la comisura de mi boca que me debilita las piernas.—Buen día —murmuro por lo bajo, aturdida por la cercanía entre ambos.Evan saluda a mi madre, que nos observa desde la puerta de la casa, y luego nos dirigimos a su auto. Me extraña mirarlo tan pensativo y distante, como si algo lo atormentara, pero no me atrevo a preguntar.Hoy es el día en que se llevará a cabo la sesión fotográfica para la campaña y hay mucho trabajo por hacer. Para cuando llegamos a la empresa el equipo de Thompson ya está ahí, y él se encuentra junto a una rubia despampanante que, supongo, es su esposa. De inmediato siento que Evan se tensa a mi lado al ver al candidato y ambos se dirigen una mirada que no logro descifrar.—¿Puedes cuidarla por un momento? —me pide, entregándome a Angie—. Vayan con Katherine, necesito hablar un momento con Thompson. Te llamaré si neces





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