Los recién casados llegaron finalmente a su ciudad y ya había un coche esperando por ellos. Walter había pedido especialmente seguridad para los dos porque sabía que la prensa posiblemente estuviera buscándolos por cielo, mar y tierra por su apresurada boda. Ellos querrían saber los motivos de su apuro y no tenía ganas de enfrentar una situación así al llegar de una hermosa luna de miel.
Las niñeras junto a León estaban ansiosas aguardando la llegada de la pareja. Querían ver a Amanda rebosante