Capítulo 97. Su lado vulnerable
Luciana, al ver que todos estaban felices por el nombre que don Francisco le había dado al niño, se dijo a sí misma que lo mejor era retirarse de aquella habitación, ya que no quería ser hipócrita consigo misma, pues muy contenta no estaba, y fingir lo contrario sería traicionarse.
Aunque sabía que su esposo no había tenido la culpa al concebir ese hijo, pero la idea de su existencia seguía incomodándola, pues ninguna mujer en su sano juicio estaría feliz con la noticia del nacimiento del hijo