Capítulo 142. Un secreto de más de veinte años
Después del chequeo a Maximiliano, el médico les comunicó que todo estaba muy bien con su recuperación.
De inmediato, él miró a su esposa y le dijo: —Te quedarás un tiempo con tu familia.
Sin embargo, al recordar lo sucedido con ellos, rectificó enseguida: —Mejor vivirás en la mansión que compré para estar junto a nuestra hija. Así haremos creer a mi madre, y a todos los que quieren vernos divorciados, que ya no estamos juntos. De ese modo podré descubrir qué pretende realmente con nuestra separación.
Luciana respondió que sería mejor quedarse en el nuevo hogar de su hermano, pues era grande y podía vivir con ellos mientras tanto, hasta que Maximiliano comprobara lo que deseaba saber de Verónica.
Él aceptó, pensando que esta era una idea mucho mejor que la suya, ya que no quería que Luciana estuviera sola. Solo esperaba que su madre dejara ver sus verdaderas intenciones apenas escuchara sobre su supuesto divorcio.
Finalmente, le pidió: —Quiero que vayas a la mansión y recojas a nuestr