Capítulo 136. Te gusta mi castigo
Maximiliano, al ver la casa llena de sus familiares, no se sintió del todo a gusto. Sin embargo, al observar lo feliz que estaba su esposa, al sentirse arropada por una familia en la que podía apoyarse en sus peores momentos, terminó agradeciéndoles a todos por estar allí, pues comprendió que eso era justo lo que Luciana necesitaba para sanar las heridas del rechazo de los suyos.
Luciana lo abrazó con fuerza y le agradeció por todo lo que había hecho, por hacerla sentir que aún tenía un lugar d