Capítulo 135. Un viaje familiar
Matías, deseando estar a solas con Alexia y encontrar la oportunidad perfecta para conquistarla, la invitó a pasar unos días en la casa de la playa. Para él, ese era el ambiente ideal: tranquilo, romántico, con muy pocos sirvientes y, sobre todo, lejos de la mirada de los demás.
Alexia, al principio, se negó, pues recién había tenido a su bebé; sin embargo, Matías la convenció asegurándole que podrían llevar a una pediatra con ellos para que cuidara del pequeño. Con eso, ella aceptó pasar una semana en la playa. En el fondo sabía que necesitaba un descanso, y además su hijo ya tenía más de un mes de nacido. Ahora lo único que le preocupaba era cómo convencer a sus padres para que no se preocuparan por su ausencia.
Por otro lado, Verónica ya no soportaba más, sentía que todos sus planes de apoderarse de los bienes de los Oliveros se habían derrumbado, y todo por culpa de esa niña a la que había adoptado y criado con tanto esmero, esperando que algún día se convirtiera en la esposa de M