Capítulo 119. Perdón
Luciana, apenas vio que Maximiliano había llegado, frunció el ceño, pues no esperaba ver a su esposo, al menos no hasta dentro de un par de semanas.
Luego miró a Alexia y le dijo:
—Lo único que nos falta ahora es que Matías también venga para completar el cuadro.
Alexia apenas alcanzó a responder: tranquila, eso sería imposible… Cuando, de pronto, vieron cómo Matías también se bajaba de su auto.
Luciana no pudo evitar reírse al ver la cara de su amiga, pues esta vez no era ella quien fruncía e