La noticia de la próxima Gala Benéfica organizada por los magnates más influyentes de la ciudad llegó a la Mansión Arriaga con gran expectativa. Camila fue la primera en recibir la invitación junto a Leonardo, sintiéndose triunfadora al imaginarse desfilando con él como la pareja perfecta frente a la élite empresarial.
—Querido, será una noche inolvidable —dijo Camila mientras se probaba un vestido nuevo frente al espejo de su habitación. Leonardo, sentado en un sofá cercano, parecía distraído.